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El hotel Aqua está de regreso en Cancún PDF Imprimir E-Mail
escrito por Gustavo Armenta   
domingo, 25 de mayo de 2008

El hotel Aqua está de regreso en Cancún

CANCÚN. Después del paso del huracán Wilma, en octubre de 2005, Cancún rápidamente se puso en pie y los inmuebles más dañados paulatinamente fueron rehabilitados, pero el hotel Aqua seguía cerrado. Hasta que, por fin, dos años y tres meses después, la propiedad fue reabierta.

Oficialmente, comenzó a operar de nuevo el 8 de febrero pasado, pero los directivos de Grupo Posadas, empresa propietaria de la marca, decidieron que el éxito que alcanzó en sus inicios era sintomático de que Aqua tenía que ser una marca por sí solo; por lo tanto, más que una reinauguración fue el lanzamiento de su marca de “estilo de vida de lujo”, separándolo de la marca Fiesta Americana Grand, con la cual se le concibió originalmente.

Según explica la empresa, Aqua “es un concepto vanguardista, sensual y de calidad excepcional, que busca cautivar a sus huéspedes desde diferentes ángulos. Música única, creada para este espacio, aromas y colores construyen una atmósfera sin igual”.

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El hotel Aqua está de regreso en Cancún

Después de más de dos años de permanecer cerrado para recuperarse de los daños que le ocasionó Wilma, esta propiedad de Grupo Posadas reabrió ya, pero como una nueva marca de la empresa

CANCÚN. El hotel Fiesta Americana Grand Aqua abrió en Cancún en diciembre de 2004 y rápidamente se convirtió en un acontecimiento en este destino turístico de Quintana Roo.

Dos razones fueron fundamentales para que su aparición sacudiera a un adormilado Cancún: su concepto y sus tarifas.

Aunque ya años atrás Starwood había lanzado los hoteles de “estilo de vida” con su marca W, el Aqua venía a ser el primero que, bajo esta idea, se abría en un destino de playa, contrastando con los tradicionales hoteles de lujo, como The Ritz-Carlton o el JW Marriott, que resultan muy formales. Frente a ellos, Aqua venía a ser un hotel de su nivel, pero sin tanta seriedad: “de lujo descalzo”, se autodefinió.

El otro factor también contribuyó. Y es que con el paso del huracán Gilberto en 1988, que causó graves daños a Cancún, para recuperar a los turistas que se alejaron masivamente del destino los hoteleros siguieron la política de bajar drásticamente sus tarifas, de lo cual hoy se arrepienten. Pasaron los años y no lograban alcanzar de nuevo los altos precios que caracterizaron al destino, hasta que llegó Aqua y demostró que ya era hora de volver a cobrar las habitaciones en proporción a la inversión realizada. Así, acaparó el mercado y se puso de moda.

Sin embargo, el gusto les duró diez meses, ya que a finales de octubre de 2006 entró el huracán Wilma y no sólo arrasó con la fachada, que era de cristal, sino que le provocó daños estructurales, a pesar de los cien millones de dólares que había costado su construcción.

Después del paso del meteoro, Cancún rápidamente se puso en pie y los inmuebles más dañados paulatinamente fueron rehabilitados, pero el Aqua seguía cerrado. Hasta que, por fin, dos años y tres meses después, la propiedad fue reabierta.

Oficialmente, comenzó a operar de nuevo el 8 de febrero pasado, pero los directivos de Grupo Posadas, empresa propietaria de la marca, decidieron que el éxito que alcanzó en sus inicios era sintomático de que Aqua tenía que ser una marca por sí solo; por lo tanto, más que una reinauguración fue el lanzamiento de su marca de “estilo de vida de lujo”, separándolo de la marca Fiesta Americana Grand, con la cual se le concibió originalmente.

Según explica la empresa, Aqua “es un concepto vanguardista, sensual y de calidad excepcional, que busca cautivar a sus huéspedes desde diferentes ángulos. Música única, creada para este espacio, aromas y colores construyen una atmósfera sin igual”.

Sostiene que muchos son los aspectos que se pueden aludir cuando se habla de Aqua Cancún: vanguardia, tecnología, innovación, confort, servicio inigualable, exclusividad, equilibrio y suma de talentos. Sin embargo, las tres mejores razones para vivirlo, para sumergirse en esta experiencia son: cada detalle, una experiencia; su gastronomía; y porque es un espacio donde se suspende la realidad.

La mayor parte de los trabajos que se le hicieron son de los que no se ven. En esencia, sigue siendo el mismo que antes de Wilma, con sus 371 habitaciones, fachada de cristal ahora más resistente, restaurantes, bares, gimnasio, Spa y mucha tecnología.

La reapertura del inmueble y la inauguración de la marca Aqua volvieron a ser un suceso en la plaza. Al corte del listón asistieron desde el secretario de Turismo, Rodolfo Elizondo; hasta el gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto; el secretario de Comunicaciones y Transportes, Luis Téllez; y varios de los empresarios turísticos más importantes de México, como el propio Gastón Azcárraga, presidente de Grupo Posadas.

El edificio del Aqua ha tenido una vida breve, pero azarosa. Originalmente, se construyó para ser un Sofitel, la marca de lujo de la cadena francesa Accor, que lo operaría bajo un acuerdo de asociación con los dueños mexicano. Pero los propietarios decidieron cambiar este acuerdo por un contrato de renta fija, lo cual fue rechazado por la empresa francesa, cancelándose el convenio.

En esos días, Grupo Posadas no tenía planeado invertir en hoteles de playa, pero se le presentó la oportunidad y la tomó para experimentar el concepto de Aqua que fue derribado por Wilma en menos de un año. Pero hoy, reabierto y caminando como una nueva marca, Aqua tiene todo para recuperar el sitio que rápidamente se ganó y que los vientos de Wilma se llevaron. Aqua está de regreso.

PIES DE FOTO.

FOTO 1: Aqua, en el diseño tiene la razón de su nombre. FOTOS: ATM

FOTO 2: Fachada interior del hotel

FOTO 3: Bar Egos

 

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Modificado el ( domingo, 01 de junio de 2008 )
 
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